Manhattan, la gran manzana

Mitificada por el cine y la televisión, si tuviéramos que elegir una capital para el mundo, esta sería Nueva York.

Como decía Sinatra: esto es Nueva York, la ciudad que nunca duerme aunque le sobren hoteles

 Es una ciudad que todos tenemos la impresión de conocer antes de haber puesto un pie en sus calles, desde Central Park, Times Square, la Estatua de la Libertad o la Quinta Avenida. También conocida en todo el mundo como The Big Apple, la Gran Manzana, el origen de este apodo se remonta a los años veinte. En la jerga de los músicos negros de jazz, el vocablo manzana se utilizaba como sinónimo de ciudad.

¿Qué hacer en Nueva York? si no encuentras lo que buscas en Nueva York es porque no existe, siempre hay un destino para cada gusto, ya sea viendo un partido en el Madison Square Garden, escuchando una misa Gospel en Harlem, o paseando por Soho, Noho y Nolita, tres de los barrios más hipster de la ciudad, repletos de las tiendas más cool, cafés y alguna que otra celebridad que seguro encontrarás.

De las calles del Bronx a la Quinta Avenida, pasando por Tiffany’s, cargada de un sinfín de sueños. De las pequeñas casas de ladrillo rojo de Brooklyn al imponente skyline de Manhattan, las vistas incomparables desde el Empire State, y Wall Street con sus ejecutivos en trajes de chaqueta y corbata, yendo a sus oficinas con un café y un bagel en la mano.

Nueva York, la ciudad del eterno retorno.

Capítulo uno: Él adoraba la ciudad de Nueva York. La idolatraba fuera de toda proporción. No, digamos que la romantizaba fuera de toda proporción. Mejor. Para él, sin importar qué estación era, ésta aún era una ciudad que existía en blanco y negro, y que latía al son de las melodías de George Gershwin. No, comenzaré de nuevo. Capítulo uno: Él era muy romántico respecto a Manhattan como lo era con respecto a todo lo demás. Medraba en el ajetreo y bullicio de las multitudes y el tráfico. Para él, Nueva York significaba mujeres bellas y hombres experimentados quienes parecían conocer todos los ángulos. No, no, banal. Muy banal para mi gusto. Intentaré profundizar más. Capítulo uno: Él adoraba la ciudad de Nueva York. Para él, era una metáfora de la decadencia de la cultura contemporánea. La misma falta de integridad individual que provocaba que tanta gente tomara el camino fácil convertía rápidamente a la ciudad de sus sueños en… No, va a parecer un sermón. Aceptémoslo, quiero vender libros. Capítulo uno: Él adoraba la ciudad de Nueva York aunque para él, era una metáfora de la decadencia de la cultura contemporánea. Cuán difícil era existir en una sociedad insensibilizada por, música estridente, televisión, delincuencia, basura. Mucho enojo. No quiero sonar enojado. Capítulo uno: Él era rudo y romántico como la ciudad que amaba. Detrás de sus lentes de armazón negro vivía el poder sexual de un felino. Esto me encanta. Nueva York era su ciudad. Y siempre lo sería.

Manhattan. Woody Allen

NUEVA YORK (12)

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